
Cuando se habla de expresión oral o de hablar en público, la gente siente temor, es normal, es algo a lo que cotidianamente no estamos acostumbrados. Aunque ya tuve la experiencia de trabajar este aspecto, pienso que es algo que uno como persona y en nuestro campo profesional debe trabajarse a diario, hasta los más profesionales en esto, sienten miedo, susto y sin embargo lo saben controlar hasta el punto que nadie capta que sus piernas tiemblan, sus manos sudan o en otros casos son demasiado frías, estas y muchas más manifestaciones de nervosismo debemos aprender a sortear.
El curso de expresión oral y corporal empezó como debía de empezar, nadie esperaba que el primer día de clase nos tuviéramos que enfrentar con persona que eran totalmente desconocidos, pero la tención que se sintió esa mañana en el aula de clase es la que nos sirvió para empezar a aprender a confrontar nuestro amigo, el miedo.
La radio es un medio el cual admiro y en el cual aspiro algún día trabajar, por ello las oportunidades que hemos tenido en la cabina de radio, he tratado de disfrutarlas al máximo y considero que es una actividad muy enriquecedora ya que nos ayuda y a la vez nos obliga a pensar rápido y a desarrollar nuestras destrezas orales y nuestra fluidez verbal.
Sin embargo la realización del monologo reúne todas esas cosas importantes anteriormente mencionadas resaltando que en la radio la expresión corporal se ve reflejada en manejo de la voz y en el monologo es el encuentro de todo. Es por eso que pienso que este ejercicio marco la diferencia y fue la oportunidad de descubrir hasta donde somos capaces de realizar y mostrar actitudes que desconocíamos de nosotros mismo.
Por otra lado el fomentar el trabajo en equipo fue una parte fundamental del curso, aunque ha resultado difícil se ha logrado sacar el mejor resultado y personalmente espero poder entregar demasiado de mi en el auditorio en el momento de ser “la señora Constanza” y que al final seamos un motivo de orgullo para nuestro docente y de igual manera sentir por parte del grupo una gran satisfacción por el objetivo cumplido.
En conclusión se puedo deducir que aunque no se ha acabado el curso se está concluyendo satisfactoriamente y aprendí que esto no es de una clase sino de toda la vida.